martes, 31 de enero de 2012

sábado, 28 de enero de 2012

jueves, 26 de enero de 2012

Me cago en el cubo.




Yo sólo tengo el Rubik común (truchito); el primero lo compré hace unos ocho años y nunca pude resolverlo. Hace poco me compré otro, con mucho tiempo al pedo paciencia pude armar un lado solo.
Lástima que la euforia fue opacada por el hecho de que me faltaban cinco lados más, imposibles de armarse sin desarmar el que con tanto esfuerzo logré armar primero.

En resumen: la puta que te parió, cubo garca.

sábado, 21 de enero de 2012

Hay gente tan pelotuda que merece veinte patadas en el culo. No una; veinte. 
Y una o dos más por si las moscas.
Uno nunca sabe...

jueves, 19 de enero de 2012

That's it

Había escrito esto en Facebook, pero no quería olvidar este sentimiento cuando las demás publicaciones dejaran a ésta varias páginas atrás...*
OH POR DIOS. PASÉ "DEMOLEDOR" DEL VICE CITY (la del helicóptero que tiene que poner las cargas explosivas en una construcción).

AHORA MI VIDA TIENE SENTIDO. *toca la bocina de la Faggio para celebrar*
* Me pasa por no tener la Biografía instalada. But suck it, espero nunca tenerla porque es una cagada.
 

miércoles, 18 de enero de 2012

No son tan tontas como se piensa.

http://www.xatakaciencia.com/psicologia/no-son-tan-tontas-como-se-piensa

Por un momento creí que hablaba de las rubias...
El punto es que ahora decir "sos más boludo que las palomas" puede ser un halago para muchos. Tenemos que inventarnos algo más insultante, es decir, algo más acorde al boludo en cuestión.

A ver qué se les ocurre.

viernes, 13 de enero de 2012

jueves, 12 de enero de 2012

Me pintó variar...

... Y en vez de arroz inflado, compré tutucas.



Qué sed que dan...

Mejor nos colamos por la alcantarilla del baño.


Lo que más me molesta de ir a terapia, es comerme la puerta del sanatorio en los dientes.  ¿Con qué necesidad las hacen tan pesadas? Y para colmo con ese mecanismo de "cierra sola" que parece exclusivamente diseñado para poner en vergüenza a la comunidad debilucha, arrebatándonos la dignidad en el momento poco elegante en que nos decidimos a empujar con el torso entero (las manos no dan abasto) esa enorme plancha de vidrio que nos detiene, casi como si se tratara de mover el camión de los Verga hermanos:





Menos mal que todavía hay almas caritativas que, en vez de observar cómo uno se revuelca casi amorosamente contra el vidrio, te ahorran la mitad del papelón dándote una mano, total de a dos es más fácil.

Yo prefiero esperar a que alguien salga o entre para colarme por la rendija...

lunes, 9 de enero de 2012

No me olvidé de esta cosa.

Voy a sonar ignorante, pero no puedo evitar que W. Shakespeare me caiga medio gordo; por lo menos cada vez que intento leer Otelo, me dan ganas de golpearlo con un pescado.

Salud.