lunes, 14 de noviembre de 2011

¿Saben qué es lo malo de hacerse un blog?

No saber qué poner para llenarlo. LOL

Pero más que sólo eso, me refiero a tener miles de ideas para futuras publicaciones cuando el blog aún no está creado; pero claro, una vez hecho, sentirse (irónicamente) como en la mismísima nada. Como que todo lo que una vez pensaste, queda anulado porque finalmente podés llevarlo a cabo. ¿Sólo a mí me pasan estas cosas, o conocen a alguien más lo suficientemente desgraciado?

Y no hablo sólo del blog. Creo que esto es perfectamente aplicable en varios aspectos de la vida (sobre todo si es patética). ¿O es que ustedes nunca buscaron excusas para no hacer algo que supuestamente deseaban? (Claro que quiero acompañarte/inscribirme en esa carrera/ir a la fiesta de Juancito, pero en este momento me está doliendo un poquito el culo). Aunque, claro, por dentro, prefirieran no admitir que eso que los detenía eran trabas impuestas por ustedes mismos. (Y me duele el culo porque quiero que me duela para tener algo que me motive a no moverme).
¿Les suena familiar? Eso espero, para no sentirme solo. O no, porque tampoco está bueno ser así. ¿Para qué carajo te sirve una característica tan chota como esta, más que para dudar, dudar y dudar sobre lo que realmente querés (ya que si vacilás, algo anda mal), y/o vivir como un dramático ente indeciso de porquería con más vueltas que una calesita?

La gente suele sancionar la falta de firmeza, o el hábito de buscarle la quinta pata al gato. Nosotros nos creemos, tal vez, precavidos; pero en realidad somos unos molestos de mierda; aguafiestas como nosotros solos; negativos por costumbre; pesimistas (casi) por accidente (porque generalmente no pensamos en lo mala onda que estamos siendo). Y así como nos ponemos palos en nuestras ruedas, podemos ponerlos (con o sin intención) también en las ruedas de los demás. Pero si me adentro en esto, no salimos más.

Ahora, no creo que sea malo ser precavido (en caso de que verdaderamente lo fuéramos); pero controlar cada paso que uno da tampoco es la solución, porque no va a mantenernos tan alejados de las adversidades como nos gustaría: tarde o temprano llegan igual, sorprendiéndote por un lado que no esperabas, porque el mundo es como un colador grande y los quilombos son como los granos de café que traspasan aunque otros hayan sido atajados. Algo así como un colador con efectividad mediana. Otra prueba más de que la perfección no existe. Y aunque me vivo repitiendo que por eso mismo no vale la pena buscarla, sigo siendo asquerosamente detallista.


Sépanlo (?).

2 comentarios:

  1. Somos todos iguales hoy en día (igual vos te zarpás) así que no te sientas sola.

    Te recomiendo anotar todas tus ideas y ocurrencias en un block que lleves siempre encima, así en vez de tener ideas olvidadas, vas a tenerlas ahí disponibles para no hacerlas nunca. Yo tengo una carpeta de bocetos "a concretar" y un anotador lleno de chistes de sitcom.

    Como sea, ahora te voy a comentar todos los demás posteos, así no llorás, y de paso te pongo en RSS Feed para tener presente el blog.
    PD: Twiteá cada vez que subas algo.

    ResponderEliminar
  2. Voy a llorar si hacés comentarios demasiado pelotudos. Ya sabés que tengo alergia a los giles, pero no creo que vos vayas por tan mal camino. Love you.

    ResponderEliminar